miércoles, 22 de diciembre de 2010

Muerte recordada




Amor:
Acierto, certeza.
Nadie me enseñó a amar,
ni a entregarme
en cada beso, en cada mano,
en cada cuerpo vivido,
sólo yo.

¿Quién soy yo en la experiencia?
Nadie me enseñó a escribir,
o a decir te quiero
en un poema, o de una forma bella,
distinta y marcada.
Nadie me enseñó
a no perseguir la sombra
oculta, abierta, longitudinal,
sólo yo.

Muerte:
Martirio, memorias, mancha.
Nadie me enseñó a soñar,
o a dibujar corazones
en mi mismo corazón,
en mi mente,
en mis pensamientos
y en mis delirios,
sólo yo.

Nada:
Naipe, narración, nostalgia.
Nadie me escribió
poemas de amor:
Sólo palabras ajenas,
pasajeras y azarosas.
Grietas desparramadas,
desvanecidas en gritos:
Lamentos y llantos;
Lágrimas tercas y egoístas.

He muerto varado en la agonía, risa trizada,
luz antigua:
Salvación oscura y corredor;
Vida antigua en su ciclo,
segmento coronado,
dibujo de ayer.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Street Spirit (Fade Out)



Rows of houses, all bearing down on me
I can feel their blue hands touching me
All these things into position
All these things we'll one day swallow whole.
And fade out again,
and fade out.

This machine will, will not communicate
These thoughts and the strain I am under
Be a world child, form a circle
Before we all go under.
And fade out again,
and fade out again.

Cracked eggs, dead birds
Scream as they fight for life
I can feel death, can see its beady eyes
All these things into position
All these things we'll one day swallow whole.
And fade out again,
and fade out again.

Immerse your soul in love,
Immerse your soul in love.

Blind Mountain


Come on winter,
feed me with your darkness...
you know I've felt like this before.
Loneliness is my only friend now,
and this bottle of cheap red wine, tonight.

Deep are the wounds that push me away,
deep are the rivers that run through my soul.
Bittwesweet are my memories
of the one that got away, oh yeah!

Inner visions bleed through my eyes,
just look at me, I'm dying for you.
Now this time we'll borrow, beg and steal
to feel real...yeah!

viernes, 17 de diciembre de 2010

Un poco sobre mi...




Sí, yo soy aquel hombre que aparece en la foto nítida.
Poeta, sensible, apasionado y entregado.
Cucciolo y oso.
Admirador de lo bello, y enemigo de la injusticia.
Amigo incondicional, y con sentido del humor. Un humor muy particular.

Sí, yo soy aquel hombre que aparece en la foto nítida.
Aquel romántico que detesta bailar y elongar.
Soy ese al que le duelen las rodillas, y es capaz de hacer mil locuras.
También soy aquel que escribe poemas sólo con oír la bella voz de su amada,
y que dibuja corazones en la arena y la nieve, con nuestros nombres dentro de ellos.

¿Reflexivo o irreflexivo? El tiempo no lo dirá, mas las personas, sí.

Es cierto. Todo eso soy, pero hay alguien que me hace ser.
Puedo ser mucho, pero sin ti, Pilar González Miranda, nada soy.
Gracias por aceptarme en tu vida, por quererme y amarme!
No sé qué sería de mi vida sin ti!
TE AMOOOOOOOOOOO!

domingo, 12 de diciembre de 2010

Mi sueño junto a ti




"Soñé que nos abrazábamos, y nuestro abrazo dibujaba una tarde primaveral...
Soñé que nos besábamos, y nuestro beso pintaba las hojas al compás del viento...
Soñé que nos acurrucábamos juntitos, y un manto de estrellas nos cobijaba desde el cielo...
Soñé que nos acariciábamos, y nuestras manos hacían nuestra piel eterna y nuestro momento, completo..."




Concluí que es muy lindo soñar, pero que es mucho mejor saber que tú eres real!




Son exactamente 98 días de ti, de tu presencia divina!
2.352 horas de estar juntos!
3.386.878 minutos desde que me aceptaste en tu vida!
Y es, justamente a esta misma hora, que hace tres meses y medio, me diste vida...
me dijiste "Sí, acepto ser tu polola".
¿Cómo podría olvidarme de lo mejor que me ha ocurrido?
Pilar González Miranda...

GRACIAS!

Te amo desde lo profundo de mi corazón, de mi alma y mi ser.
No podía ser de otra manera, porque tú eres distinta, MI VIDA!

jueves, 9 de diciembre de 2010

Muerte de un desconocido




"No creo en Dios, pero le temo", decía la oración predilecta de la película favorita de aquel hombre.

La decisión ya había sido tomada, y había pensado en cada detalle, e incluso en cómo sería el final. Era algo que él esperaba hacía tiempo.

¡Era increíble! Todo había sido cuidadosa y minuciosamente visto y premeditado.

Nadie en el pueblo lo conocía, excepto una persona, y por lo mismo, los medios no irían a cubrir la noticia de un desconocido. No les convenía, ni interesaba, y a él, tampoco.


No habían sido días buenos, o incluso, una vida buena, y ¿quién sabe? Quizás cuántas veces había vivido lo mismo en vidas anteriores.

Él no buscaba fama, ni ser rey por un día. Él buscaba algo que en la vida no existía, como ir tras un sueño oculto, o el final del arco iris, pero como dije, nada de eso existía. Nada.

Nada le importaba, pues el puñal que se había clavado en el corazón -hace años o incluso vidas, ya- había desgarrado sus sentimientos.

No sentía apego, ni compasión, ni le gustaba que lo trataran compasivamente. Es mas, odiaba que le dedicaran palabras de consuelo y piedad, pues para él, eran vanas, triviales y sin sentido.

No necesitaba que la gente, que por cierto, no lo conocía, sintiera lástima por él.


Como regalo final, se había comprado un televisor, un aparato de DVD y había grabado un video de despedida, el cual vería a perpetuidad, incluso con los ojos cerrados.

Tomó la cuerda, que era el único regalo que había recibido de otra persona, en toda su vida, y creó un nudo. Cuando todo estaba listo, puso el DVD, y lentamente el televisor se comenzó a despedir de él.


"¿Hola? ¿Adiós? No hay dirección. Nunca la ha habido.
Espero que estés viendo esto, porque eres el único que puede verlo. El único que debe verlo.
La hora, fantasma de siempre, nos ha buscado. Nos llama, nos acaricia. Vamos."


Luego de la introducción, comenzó un poema que había escrito tiempo atrás.


Verdad. Todo lo sabes.
Este nombre se ha ocultado bajo el sol,
bajo las sombras,
su casa de siempre.
Soy aire, fuego, agua, tierra, metal.
Soy todo.
Soy nada, nada, nada.
Nada.
Línea muerta en el horizonte,
mancha en la oscuridad,
casillero silente y risco oculto.
Extraña sensación.

Amnesia,
viento cálido,
¡AYÚDAME!
Nada fui aquella vez,
nada soy ahora
sino nieve,
hielo viejo,
huellas en la oscuridad.

Soy el grito desesperado,
y sin honor,
que cayó desde lo alto.

Las palabras me han dejado ya:
Se han ido con mi alma,
porque no eran mías. No lo eran.

Se han ido porque no existían en mi,
porque no existía.
Todo lo que hice fue contemplar estatuas,
palabras inexistentes,
en la oscuridad,
en la soledad de mi alma
que me abandonó tiempo atrás.


Amnesia,
cura del tiempo,
¡AYÚDAME!
Nada soy, nada fui, nada seré.
No quiero ser algo que no seré:
Sueño ausente,
grietas fantasmales,
ruido inconcluso, sordo,
sin sonido.

¿De qué sirve la gloria?
La tierra todo se lo traga,
y todo lo cubre.
¿Qué soy?
Nada, sino un nombre,
letras que se las tragará la tierra,
junto con su gloria.
Nada fui, nada seré.
Nada, sino inexistencia.


Al terminar el poema, recitó su frase preferida de su película favorita, pero con su final, y dijo:

"No creo en Dios, y no le temo".

Y así, la cuerda hizo su trabajo, y el viento cálido de la amnesia lo protegió con su olvido...

martes, 7 de diciembre de 2010

Bella muerte


Bella muerte,
me has tocado nuevamente.
Gota a gota,
silencio a silencio.

No.

Calla.
Nada has de decir,
sólo tu bella melodía,
tu canto tenue,
tu viento que se repite, cae.
Cae lento, desde el balcón del cielo,
desde el manto infinito, sin palabras.

Cae como un mamarracho
que deseaba la eternidad,
y se ha sumergido
en un sueño olvidado.

Bella muerte,
silencio y martirio,
me has acariciado de nuevo,
siempre de la misma manera,
desde afuera,
como cuando vivía entre rayos,
arco iris, silueta y vida.

Calla, por favor.

El silencio lo es todo:
Respuesta y pesadilla,
resplandor y eternidad,
el olvido siempre se recuerda,
como los huesos de antaño.

Calla, por favor.

El silencio lo dice todo:
Tinieblas, caminos.
Abismos.
Cuerpo de la mentira,
la máscara y cara
del triste bufón.

Oh! Bella muerte,
compañera fiel,
amiga,
amante del ciclo:
Inicio, trama y fin,
todo te lo llevas
desde un principio,
como un preludio que roza mis oídos.

Oh! Bella muerte,
siempre me dejas vacío,
con la congoja de vidas anteriores,
con la carga,
los espejos
que el tiempo rompió.
Con la experiencia,
vaga e inútil,
como un trapo inservible.

Bella muerte,
todo te llevas de mi,
mas no mi vida.
Me dejas en tu silencio,
tu vacío ensordecedor.

¿Es que acaso estoy muerto?

Bella muerte,
mi cuerpo ronda,
mi espíritu te llama,
mas no oyes mi llamado,
y sólo me dejas con mi silencio,
acostado en soledad,
sin sábanas, desnudo de ti,
de mi, de los recuerdos
de la vida en que te toqué.